Un periodista, 25 jóvenes, 25 años, 25 países, y un libro

 

“Tengo la cabeza hecha un Google Maps”. Así definía Marc Serena el caos geográfico que sentía en agosto del 2009 a su llegada a Manresa, su ciudad natal, tras un año viajando alrededor del mundo.

No viajaba simplemente por placer, sino que este joven periodista, que tenía 25 años cuando comenzó la aventura, se había propuesto un objetivo. O, mejor dicho, 25 objetivos: conocer a 25 jóvenes de su edad, de 25 países diferentes, para, a su regreso, escribir un libro: ‘La vuelta de los 25’.

Durante el viaje, Marc comenzó un blog en el que iba compartiendo con sus lectores sus experiencias alrededor del mundo. Ahora, ese objetivo se ha hecho realidad y el libro ya va por su segunda edición.

Yo he hablado con Marc sobre jóvenes, periodismo, viajes y, por supuesto de ‘La vuelta de los 25’.

Pregunta: Después de conocer jóvenes de países tan diferentes, ahora que puedes comparar, ¿cómo ves la juventud en España?

Respuesta: Hay una visión muy catastrofista. Se utiliza el 40% de tasa de desempleo entre gente joven que hay en nuestro país para decir que somos la generación perdida. A veces parece como si los jóvenes sólo fuéramos una hoja seca a la merced del viento. Tenemos y debemos transformar esta situación de precariedad en una oportunidad, en algo mejor. No se trata de ser optimista porque sí, sino de poder creer que podemos cambiar la situación con nuestro esfuerzo.

P: ¿Qué encontraste en común entre todos los jóvenes, aparte de la edad?

R: Hubo gente con la quien congenié realmente muy bien. Me dio la sensación que los jóvenes que vivimos en ciudades nos parecemos cada día más. En los pueblecitos o en las comunidades más aisladas es donde se pueden ver mayores diferencias. A la vez, había en muchos jóvenes una percepción de globalidad que quizás hace tiempo no existía.

P: ¿Qué pensaban ellos de tu proyecto?

R: Ha sido muy difícil explicarlo. Había jóvenes que nunca antes habían sido entrevistados o, incluso, no habían hablado nunca con un extranjero. Que después su vida pudiera aparecer en un libro… aún les parecía más exótico. Pero, por suerte, me ofrecieron confianza ciegamente.

P: ¿Y tus amigos de España?

R: Un amigo mío me dijo que este proyecto era un capricho de juventud sin sentido, que quizás lo hacía porque escapaba de alguna situación personal. En aquel momento me convencí de que debía marchar haciendo caso a mi intuición, sin esperar a que nadie me invitara a hacerlo

P: ¿Qué papel han jugado en tu viaje los consejos y experiencias de tus amigos?

R: Los mejores consejos han sido los genéricos y los que he recibido de viajeros más veteranos. Antes de irme, trabajaba en un programa de viajes en la televisión de Barcelona presentado por Toni Arbones, que ha recorrido medio mundo. Me animó a hacer caso de mis ideas más alocadas.

P: ¿Habías viajado antes de esta aventura?

R: Viajar siempre ha sido una pasión. El virus me lo inocularon mis padres, con los que íbamos por España y por Europa con una furgoneta hippie. ¡Incluso llegamos a cruzar el continente con coche y a dormir en un camping de Londres!

P: ¿Cuál era tu equipaje?

R: El mínimo. Utilicé los mismos zapatos durante casi todo el año. Tenía unos pantalones desmontables que me servían en caso de frío o de calor. Los tapones de espuma fueron muy útiles, sobretodo para dormir por la noche en los albergues donde había mucha gente.

P: ¿Has ejercido de turista?

R: Supongo que sí. Pero siempre he intentado ser respetuoso con lo que he visitado. A observar e intentar pasar desapercibido. A preguntar y no a responder.

P: ¿En qué lugar o lugares de los visitados te quedarías a vivir?

R: Estoy muy a gusto aquí pero sí que es cierto que Australia me parece un país genial. El problema es que ahora su moneda está por las nubes y mis ahorros para el arrastre.

P: ¿Pasaste miedo?

R: Sí, tengo que confesarlo. Pero el miedo no puede evitar que dejes de vivir de la manera que sueñas o quieres. Hay un momento que hay que afrontarlo con contundencia.

P: ¿Cuál es la historia que más te ha impactado?

R: Me gustan los jóvenes que van más allá. La última historia es la de una chica rusa que quiere ser cosmonauta aunque mujeres que lo hayan conseguido aún hay pocas. Su determinación me entusiasma.

P: ¿Se te han quedado países y jóvenes de 25 que te hubiera gustado incluir en el libro?

R: Sólo me han dicho que no en una ocasión. El escritor de los discursos de Barack Obama, Jon Favreau, es también de nuestra edad. Me hubiera interesado incluirlo. Conseguí su correo electrónico personal y le envié una propuesta pero no me respondió. Y, después, la oficina de comunicación de la Casa Blanca me denegó mi petición.

P: ¿Crees que el proyecto hubiera sido posible sin Internet?

R: Hubiera sido mucho más difícil. Hay una cantidad de información enorme en la red. Hace el viaje menos romántico pero más factible.

P: ¿Has tenido oportunidad de conocer la situación del periodismo en todos los países?

R: En muchos países el periodismo es muy débil o casi inexistente. Suele ir de acorde con la libertad de expresión, con la capacidad que tienen las personas de cada país para expresarse sin censura. En algunos países me costaba ver libros.

P: Como ocasión de Sant Jordi has estado firmando tu libro en varios puntos de Barcelona, ¿cómo has sentido la repuesta del público?

R: El libro está teniendo muy buena respuesta, va por la segunda edición y ha aparecido la versión electrónica. En la editorial están muy contentos y yo también. Hay mucha gente que poco a poco se da cuenta de que no se trata de un libro de mis batallitas sino que es un retrato del mundo muy trabajado a partir de su gente joven. Está pensado para ser leído y la gente lo disfruta y lo recomienda. Lo que más me sorprende es descubrir que no se trata sólo de un libro de jóvenes y para jóvenes, interesa a personas de todas las edades.

P: ¿Tienes pensado organizar otro viaje para visitar a tus 25 amigos, tipo ‘La vuelta de los 30’?

R: Me encantaría, con la respuesta que hay con el libro me estoy animando. Aunque soy muy curioso y ahora igual me gustaría contar cómo son otros 25 países…

La vuelta de los 25

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El artista que desvirgó a Hannah Montana

En la cultura Hip Hop es conocido como Enigmah, pero sus amigos lo identificamos como Borja. Hice esta entrevista hace meses, al poco tiempo de conocerlo, y surgió de una forma espontánea, con las preguntas desordenadas, y las respuestas más desordenadas aún. El objetivo era desmarcarnos un poco de las típicas entrevistas que le han hecho en medios especializados, y conocer mejor al artista que desvirgó a Hannah Montana.

PREGUNTA: La gran mayoría de los lectores de Caffè Latte no te conoce. ¿Quién es Enigmah y quién es Borja?

RESPUESTA: Son exactamente la misma… cosa. Enigmah es simplemente un pseudónimo para que la gente encuentre más fácilmente mi música. Soy bipolar, pero no tanto.

P: Vale, pero ¿quién es esa… cosa?

R: Pues un tío de 25 años al que le flipa la NBA, viajar, los animales, las cosas sencillas y dar por culo a los que le caen mal.

P: Explícame tu relación de amor odio con el rap.

R: De eso nada. Con el rap es sólo amor. Yo odio a los raperos. Tengo un tema que se llama No me gustan los raperos.

P: Definición de rapper:

R: Me da igual la definición de rapper. Es un tecnicismo absurdo.

P: Estoy viendo tu portada de Drama… ¿En tu ropa caben dos como tú?

R: Sí…

P: ¿Por qué pones trozos de otras canciones al final de tus temas?

R: Porque no me parezco en nada a los raperos, porque no tengo complejos, porque me encanta que me critiquen, y porque me sale. Y porque la mayoría son canciones que me ponía mi madre cuando era chico y me traen buenos recuerdos.

P: ¿Recuerdas la primera vez que escuchaste rap?

R: Sí. Unámonos, de Falsalarma.

P: ¿Qué opinas de la piratería?

R: Bien y mal. Bien porque la industria es un abuso, pero mal porque ver a gente de izquierdas que apoya la piratería sin tener en cuenta que con ella hay trabajadores que curran sin cobrar, es de traca.

P: ¿Has probado a cantar otros estilos?

R: No, pero lo haría si supiera cantar.

P: ¿Dónde te gustaría dar un concierto?

R: En Palestina.

P: ¿Cuál es la entrevista más extraña que te han hecho?

R: Una en Lleida donde sólo me preguntaban cosas sobre Porta.

P: ¿Te has hecho o te harías un tatuaje?

R: Me hice uno con 14 años… es un escorpión con una daga en el brazo derecho.

P: ¿Y todavía no te has arrepentido?

R: No. Me haré más, de hecho.

P: ¿Hasta dónde llega tu curiosidad?

R: No soy muy curioso. Me gustaría saber de todo lo importante. Eso sí, me flipa la filosofía, la historia, la política…

P: ¿Cuál ha sido tu viaje más largo?

R: He cruzado tres veces el charco… pero supongo que por distancia gana Victoria, una isla canadiense donde vi orcas.

P: ¿Qué hacías por Canadá además de ver orcas y darle origen a tu a.k.a.?

R: Supuestamente aprender inglés. En la práctica, conocer a muchas tías de muchos lugares distintos y cantar ‘Frijolero’ de Molotov con un colega punky mexicano.

P: ¿A quién te hubiera gustado conocer?

R: A Nelson Mandela, Kobe Bryant y Scarlett Johansson, por ese orden.

P: Y ¿con quién no querrías cruzarte nunca?

R: Hay mucha gente a la que aborrezco pero me gustaría encontrármela para darles lo suyo… así que supongo que alguien que esté sufriendo si no puedo ayudarle.

P: ¿En qué época y en qué lugar te hubiera gustado vivir?

R: Me hubiera gustado vivir en la Segunda Guerra Mundial desde el bando de los oprimidos. Siempre he sentido que tengo que sufrir lo mismo que haya sufrido cualquier otra persona inocente.

P: ¿Qué te da miedo?

R: Perder el norte. No lo veo muy posible, de todas formas, pero todos somos susceptibles de endiosarnos.

P: Para ti, ¿cuál es el momento perfecto?

R: Comida en dos platos, peli, manta y buena compañía.

P: ¿La película perfecta para tu momento perfecto?

R: Mmmm, hay muchas que me flipan, pero la cosa estaría entre Gran Torino y The Blindside. También Pájaros de Papel, es buenísima.

P: ¿Qué series ves?

R: Castle es, digamos la que ‘sigo’, pero me flipan también El Mentalista y Ganando el Juicio.

P: ¿Cómo ha cambiado tu vida en los últimos 5 años?

R: Pues en estos 5 años me ha cambiado la vida como si hubieran pasado 50… ó 5 vidas distintas. He conocido lo mejor y lo peor del ser humano… he viajado, me han detenido, he odiado el rap… No me parezco en nada a lo que era hace 5 años.

P: ¿Has dicho toda la verdad y nada más que la verdad?

R: ¡Ahá!

“Ya es hora de que un desnudo masculino no escandalice”

Sonia trabaja en uno de sus cuadros en su estudio de Vigo. / Jose AlveSonia Vakeiro. / Jose Alve

 

Sonia Vakeiro, artista gallega de 39 años, dirige un estudio en Vigo donde crea sus cuadros y da clases de dibujo y pintura. Para ella, “ser artista no es una profesión, es una forma de ser, una forma de ver la vida y vivirla”.

Recientemente sus cuadros de desnudos masculinos publicados en Facebook provocaron la ira y los insultos de varios de sus contactos, que denunciaron las pinturas por considerarlas “pornográficas”. Los administradores de la red social eliminaron su cuenta y tacharon los cuadros de “inapropiados”. Sonia cuenta su experiencia.

PREGUNTA: ¿Qué expresa a través de sus pinturas?

RESPUESTA: En mi obra hay dos vertientes: la sensual y la inocente. La inocente suele ir relacionada con la tristeza. Las niñas/muñecas que dibujo tienen una mirada triste y reflejan esa tristeza que llevo dentro en relación con la vida en general. Ves tantas miserias en el mundo que es inevitable que éstas te afecten y queden reflejadas de alguna forma en lo que haces. La vertiente sensual de mi obra es más provocativa, mi lado rebelde, aquel que dice que ya es hora de que un desnudo masculino no escandalice y se vea como algo de lo más natural, pues así lo veo yo: bello, inspirador y natural. 

Ejemplos de las dos vertientes de la artista gallega.

P: ¿Cómo vivió el momento en el que sus cuadros fueron censurados en Facebook?

R: Al principio me sorprendí, puesto que a pesar de que no era la primera vez que notaba que la gente no se sentía cómoda con esa parte de mi obra, sí era la primera vez en la que era atacada e insultada. No me esperaba esta reacción e inmediatamente retiré la fotografía del cuadro que la había provocado. Yo no quería incordiar. Sin embargo, al retirar la fotografía, mucha gente salió en mi defensa, abogando por la libertad de expresión y por el hecho de que aquel cuadro no era pornografía, sino arte. Llegó a crearse un grupo para defender la tolerancia al arte, pero Facebook eliminó la cuenta del grupo, la mía y la de alguna persona que apoyó mi causa. Como anécdota, decir que alguien puso de foto de perfil una imagen del David de Miguel Ángel como símbolo de apoyo a mi obra, y también fue censurada. ¡Increíble!  

El cuadro que fue censurado por Facebook.

P: ¿Había sentido la censura en alguna otra ocasión?

R: Alguna vez me encontré con que alguna sala donde iba a exponer me especificaba que no podía poner los desnudos masculinos, por haber público infantil. Como madre, no considero que el hecho de que mi hija vea un cuadro de un desnudo masculino le pueda resultar perjudicial, creo que es algo de lo más natural, pues mis pinturas en ningún momento incluyen sexo explícito sino simplemente el desnudo, el vestido natural con el que el hombre viene a este mundo. También ha habido quien ha tachado mi estudio de dibujo y pintura como inadecuado por el hecho de que la profesora pinte desnudos masculinos.

P: ¿Cómo se ha visto afectada su libertad artística con este asunto?

R: Hace mucho tiempo que asumí que mi obra iba a causar algún problema y más por ello no he permitido que eso me coartase a la hora de expresarme. Ante un lienzo uno sólo puede ser sincero y las mordazas no existen más allá de las que uno mismo se imponga.  

P: ¿Cómo piensa que ha evolucionado la mente de la sociedad a la hora de interpretar el desnudo en el arte?

R: Todavía queda muchísima gente con la mente cerrada al respecto, muchas personas para las que un desnudo es pornografía… Hemos evolucionado, pues son muchos, entendidos o no, que sí saben apreciarlo… pero teniendo en cuenta el siglo en que vivimos, son demasiados los que todavía censuran el desnudo, por muy natural que sea la forma en que se le represente. Si Miguel Ángel levantase la cabeza, se quedaría sorprendido de observar que aquella censura que él sufrió todavía sigue vigente.

Portada del libro ‘100 mulleres galegas. Artistas emerxentes’, editado por la Xunta de Galicia.

P: Actualmente está entre las 100 mejores artistas femeninas emergentes de Galicia, ¿cuál es su meta profesional?

R: Al igual que todos, lograr el reconocimiento para mi obra… sin embargo, lo importante siempre es el camino, aquél que te hace disfrutar cada día de lo que haces.

“Para un hombre es más fácil adaptarse en Arabia Saudí”

Adrián Incera nació hace 25 años en Gijón. Desde pequeño soñaba con ser actor profesional y tras hacer sus pinitos en el teatro principal de su ciudad natal, su vida dio un giro de 180º. Con 20 años dejó Asturias para trasladarse a Madrid, donde empezó su preparación para ser Tripulante de Cabina de Pasajeros (TCP) o, para que todos lo entiendan, Auxiliar de Vuelo. Compaginando su profesión y su pasión por el baile, ha tenido oportunidad de viajar por todo el mundo. Adrián cuenta sus experiencias.

 

PREGUNTA: ¿Por qué querías ser TCP?

RESPUESTA: La primera vez que me subí en avión me fijaba en todo lo que hacían los TCP´s y siempre me imaginaba qué haría yo si estuviera en su lugar, dónde dormirían esa noche, en cuántos sitios habrían estado…  El hecho de poder subirme en un avión todos los días me fascinaba.

P: ¿Cumple la profesión tus expectativas?

R: Si, llevo volando desde 2007 y cada día me gusta más mi trabajo, es muy dinámico y ameno. Conoces un montón de gente cada día, compañeros y pasajeros, cada uno con su historia.

P: ¿En qué países has estado?

R: En Europa: Portugal, Francia, Inglaterra, Escocia, Holanda, Austria, Suiza, Italia, Grecia, Malta, Polonia, Hungría, República Checa, Rumanía y Alemania. Y fuera de Europa en Túnez, México, Estados Unidos, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Egipto, Líbano, Yemen y Kuwait. Esto incluye viajes de placer, trabajo, y alguna que otra visita express Aeropuerto-Hotel-Aeropuerto.

P: Has vivido en Escocia, Túnez y Arabia Saudí, ¿dónde te adaptaste mejor? R: Aunque parezca mentira, en Arabia Saudí. La experiencia en Escocia no fue muy buena en general, el país para visitar es muy bonito pero para vivir es muy triste. La vida en Arabia Saudí es muy difícil al principio, deberían dar algún tipo de libro informativo con las reglas culturales de lo que se puede y no se puede hacer. Pero una vez te acostumbras, se lleva muy bien. Se vive muy bien, hay mucho dinero en el país y eso se nota. Como hombre es más fácil adaptarse, las mujeres lo tienen todo más complicado en esa cultura.

P: ¿Qué cultura de las que has conocido te ha marcado más?

R: La mexicana sin duda, su cultura, su historia, sus monumentos, sus museos, la gastronomía, la gente del país… todo en México es maravilloso.

P: ¿Dónde no volverías?

R: Túnez es un país que doy por conocido, no me gusta el estilo de vida que tienen y no hay mucho para visitar, sólo playa.

P: ¿Crees que es posible viajar sin mucho dinero?

R: Hoy en día casi todo el mundo puede permitirse viajes que hace años eran impensables. Hay determinados vuelos que son incluso más baratos que los billetes de autobús. En el destino si te lo sabes montar bien, no se necesita gastar en exceso, aunque hay que prescindir de ciertas comodidades.

P: ¿Cuál es la mejor experiencia de tus viajes?

R: Pues aunque la gente dice que estoy loco, me encanta el viaje en avión, sobre todo si es con una compañía con la que nunca he volado, me gusta ver su estilo de trabajo. También el primer contacto con la ciudad a la que llegas, ese momento en el que visitas por primera vez monumentos o lugares que llevas años viendo en la televisión o en fotos y que de repente lo tienes ante ti.

P: ¿Y la peor?

R: Las maletas. No me gusta nada ir cargado de un lado para otro.

P: Como auxiliar de vuelo, ¿recomiendas el transporte aéreo sobre los demás para viajar?

R: Por supuesto, ya sé que cada vez hay menos espacio entre los asientos, pero no se preocupen, ya no lo pueden estrechar mas. Hay que entender un viaje en avión como medio de transporte de un lugar a otro en el que sólo estarás unas horas o quizás minutos. Por eso no son excesivamente confortables. Pero es rápido, seguro y puntual en la mayoría de los casos.

P: Últimamente se está generando mucha histeria colectiva por la seguridad en los aviones, ¿tú qué opinas al respecto?

R: Creo que toda seguridad es poca. No puedo decir que esté totalmente de acuerdo con los nuevos scanners corporales, pero es una medida más. Tristemente los aviones son un objetivo de terrorismo, así que todo lo que se pueda hacer para evitar un mal mayor lo veo bien.

P: ¿Dónde tienes pensado hacer tu próximo viaje?

R: Espero que sea a California. Pero como dicen, cualquier sitio es bueno si la compañía es buena.

Enfermera en acción

Ser enfermera no consiste sólo en curar a los pacientes y poner inyecciones. Ser enfermera conlleva un duro trabajo humano, ya que están en constante contacto con las personas. Del trabajo diario surgen momentos muy difíciles, y también anécdotas divertidas.

Precisamente esto, las anécdotas, es lo que recoge la periodista aragonesa Elisabeth G. Iborra en un libro titulado ‘Anécdotas de enfermeras’. Aunque pueda parecer leyenda, las historias que aquí se cuentan son reales, sobre el día a día de la profesión de enfermera.

Ejemplos de estas anécdotas son los pacientes que se comen los supositorios porque se niegan a que se los introduzcan por el ano. Otros que se niegan a quitarse un calcetín (el otro no) por que tienen un pie (el otro no) “negro de sucio”. O ancianos que se niegan a que les pinchen: “¡Señorita! ¡Si podría ser mi hija! “, una anciana que se pone el termómetro en la oreja, o alguien que trae un montón de radios porque “me dijo el médico que trajera todas las radiografías que tuviera en casa”.

anecdotas de enfermeras Por supuesto, el sexo es un elemento generador de anécdotas que también recoge el libro. A urgencias acuden muchos pacientes nerviosos porque se introdujeron algún tipo de objeto que luego no pueden sacar, o parejas que practican sexo en la habitación del hospital.

Los momentos tiernos también tienen cabida en la recopilación de Iborra, como la historia de una enfermera de Barcelona que cada año recibía de un anciano que fue su paciente una rosa por Sant Jordi. Cuando murió el hombre, su hijo se las siguió enviando.

Las situaciones desagradables no se quedan atrás en esta profesión, y es que la mayoría recuerda claramente la forma en la que vivieron su primera muerte. En ocasiones, les toca intervenir en peleas entre pacientes en urgencias, y especialmente duro es el trato con personas que sufren anorexia, o enfermos terminales, y hasta hay casos de pacientes que mienten, como adolescentes que fingen haber sido violadas porque están enfadadas con sus novios.

Para conocer de primera mano la experiencia de una enfermera, he hablado con Noemi, que nos cuenta cómo funciona la profesión.

NOEMINoemi, de 22 años, es enfermera y compagina su trabajo en una residencia de ancianos con las guardias en urgencias en un centro de salud de Palencia. Los que seguís este blog de hace tiempo ya la conocéis, y es que es una parte activa de Caffè Latte. Le gusta boxear, tocar el saxo, cuidar a su gato Sam, las brujas, las mariposas y los parques. Y también le apasiona su trabajo, del que nos habla en esta entrevista.

En una ocasión ya nos contaste tus 33 razones para estudiar enfermería, pero personalmente, ¿por qué estudiaste enfermería?

Por descarte de otras carreras como criminología y fisioterapia. Me gustaba mucho la criminología, pero quería hacer algo más humano, y como para fisioterapia no me llegaba la nota, pues hice enfermería.

¿Cuál ha sido la mayor dificultad que has encontrado en la carrera?

¡¡¡La anatomía!!! Bueno, no, Zurro, que era el profesor de anatomía. Creo que sea la persona más odiada de Palencia y alrededores. No me quiero ni imaginar lo que le tienen que llegar a pitar los oídos… jajaja

Eso y que apenas tenía tiempo para nada, sólo para hacer las prácticas, ir a clase y estudiar…

NOEMI Martinez calle enfermeria

¿Dónde hiciste tu primera práctica?

En cuidados paliativos, que es una planta a la que van pacientes oncológicos y pacientes terminales, donde ya lo único que se puede hacer por ellos es ayudarlos a morir sin dolor, y darles apoyo psicológico, tanto a ellos como a su familia. Es un sitio muy duro, agota mucho psicológicamente.

Todavía lo recuerdo: iba yo con mi pañoleta de Kukuxumusu y mis dos trencitas, de ahí que me llamaran la trencitas por aquélla época, jaja. Iba acojonada a más no poder, con otra chica que es la que iba a hacer las prácticas en la misma planta que yo y otras dos o tres que iban a medicina interna. También recuerdo que la profesora nos estuvo sacando fotos de nuestras caras de acojone, jajaja

De todos los trabajos por los que has pasado, ¿cuál ha sido el más satisfactorio tanto personal como profesionalmente?

uf… espera que pienso por dónde he estado… a ver… cada sitio te aporta cosas distintas, y ayudas a la persona según lo necesite. Por ejemplo, cuando estaba en quirófano, intentaba calmar a los pacientes en la medida de lo posible y de acogerlos bien en el quirófano. En cambio, cuando estaba en la UVI, el trato con los pacientes era prácticamente nulo, ya que estaban sedados e intubados, así que nada de hablar con ellos…

Sin embargo, hubo una anécdota en la UVI que me marcó mucho: estábamos haciendo la higiene a un enfermo encamado que estaba sedado y yo siempre los intentaba hablar, en la medida de lo posible… ya se sabe que en estados comatosos pueden llegar a oírte. Pues bien, recuerdo estar hablando con él y de repente empezó a llorar. El señor no podía hacer nada, ya que como te digo estaba sedado, pero lloraba… Me tuve que ir a otro sitio, se me encogió el corazón…

La UVI ha sido muy dura, yo creo que igual donde más alegre he estado ha sido en maternidad.

NOEMI tuenti

¿Dirías que ésa es la anécdota más dura?

Creo que no. La anécdota más dura han sido dos, dos muertes, obviamente. La primera de ella en la planta de neumología, un señor mayo
r muy majo que me cogió mucho cariño. Pues bien, un día fui a ponerle los aerosoles de las doce, y él estaba colocándose su pierna ortopédica, me dijo: me encuentro mal. Y acto seguido se desplomó sobre la cama. Yo salí corriendo en busca de ayuda, cosa que me costó, ya que parecía que iba de broma… yo venga a decir que se había desplomado, y la gente parecía que no me creía… hasta que vino una enfermera conmigo y al verlo ella también, ya activó a todos los médicos. Estuvimos mirando lo que le había pasado, intentando remontarlo, y remontó lo justo para decirme: qué me pasa hija, qué me pasa… me encuentro muy mal… me ahogo… y después de decirme eso se murió.

Y luego la otra anécdota fue en la UVI, eran las nueve de la mañana, porque justo iba a ponerle el suero con la medicación de esa hora, volví para ver cuánto quedaba de suero, mientras el señor estaba desayunando, y como quedaba poquito le dije: nada, en dos minutos regreso, y cuando fui el hombre estaba como ahogándose, hacía gestos muy raros, así que enseguida salí corriendo de la habitación y empecé a pedir ayuda. En 10 segundos estaba medio equipo de la UVI en la habitación haciendo la RCP al señor, que le había dado un infarto. Pero no consiguieron sacarlo, y luego fui a clase todo consternada, y viene una compañera mía y me pregunta que si se había muerto alguien en la UVI por la mañana. Le dije que sí y resultó que ese señor era tío de mi compañera.

NOEMI mariposas

Y ahora las anécdotas divertidas

Ahora en urgencias la verdad es que tengo unas cuantas divertidas, como que las ancianas demenciadas te confundan con un tío, te digan Guapoooooooooo!!!!!!!!!! y te toquen el culo… O cuando una enfermera genial que había se disfrazó de Rafa Nadal para la final del tenis y después se dedicó a poner marca a los vendajes que teníamos que hacer… O cuando vas en la ambulancia y utilizas el peluche de un pato haciendo “cuacua” como sirena, jajajajaja!!! O una noche de verano que nos encontramos una cría de búho justo al lado del centro, volvimos al rato a ver si la encontrábamos para ayudarla, y vino la policía local y nos preguntó si estábamos buscando caracoles…

NOEMI columpio

Pero bueno, ya que se supone que esta entrevista trata un poco sobre los años de carrera… Estaba de prácticas en la planta de cirugía, y llegó un alemán muy chistoso, con un sentido del humor un tanto hiriente. Pues bien, justo le tocó la enfermera más amargada de todas para tratarlo, y todo el día se estaba quejando de ella, y como una compañera de prácticas y yo estábamos todo el día riéndonos, venía y nos lo decía. Pues un buen día, llegó al botiquín porque se le estaba acabando el suero, para que se lo cambiáramos, y fue una de estas sosainas a cambiárselo, y fue y la saltó lo siguiente: “Menudo carácter más agrio que gastáis algunas aquí, ni que estuviérais malfolladas!!! Mucho os costará reíros un poco, como esas dos…”. Mira, yo no sabía dónde meterme de la risa que me dio… Jajajajajajajaja

NOEMI sam

¿Cómo es un día en tu vida?

Pues a ver, cómo explicarte un día en mi vida… Te voy a poner de ejemplo el día que puedo llegar a tener cuando ambos curreles se me juntan…

Me levanto a las 6.30h, me preparo y sobre las 7.15h cojo el coche dirección a un pueblo que está a unos 34km de Palencia aproximadamente, en el que trabajo en una residencia de ancianos. Mi turno comienza a las 8h y termina a las 15h, y siendo una residencia, imagínate la porradísima de cosas que tengo que hacer… Salgo de allí, voy a casa, engullo algo de comida y me voy para urgencias a empezar la guardia, que entre semana suele durar unas 17 horitas de nada… Salgo de la guardia y empalmo con la residencia, es decir, voy a casa, me pillo el termo con el café y me piro de nuevo, y regreso a mi casa sobre las cuatro de la tarde, hecha una mierda, obviamente…

Así que claro, los días que no tengo curro no sé qué hacer, me come el tiempo libre!!!!!! Jajajajaja!!! Y los días que no tengo guardia pues tengo un insomnio de la leche, porque estoy acostumbrada a echarme muy tarde a dormir… Así que vamos, como puedes ver, tengo un “jet-lag” considerable, jajaja!!!

NOEMI gafas de sol ¿Cuáles son las características principales que tiene que tener una enfermera?

Tener muuuuuucha mucha paciencia, sobre todo eso, porque el trato con la gente quema, y mucho… Hay que aguantar muchas cosas cuando la gente enferma, y no por la gente en sí, sino por sus familiares, que hay alguno que llega y poco le falta para ponerse a repartir leches contigo como saco de boxeo… Y también hay que ser muy humana, pues tienes que ver cómo la gente sufre, lo pasa mal, e incluso darles muy malas noticias… Y mucha empatía para saber afrontar esos momentos… Vamos, que hay que ser bastante dura para no echarte a llorar en muchas ocasiones, sobre todo si ya habías cogido cariño al paciente…

¿Dónde te gustaría trabajar en un futuro??

En una UVI móvil, sin duda alguna, en una gran ciudad: Madrid, Barcelona, Santander… Aunque de momento me conformaría con sacarme el curso, que ya de por sí cuesta una pasta… Pero sí, a mi lo que me llama son las urgencias extrahospitalarias 😀

Con el saxo bn

¿El desempleo afecta al sector de la enfermería tanto como al resto?

No tiene por qué, enfermos siempre hay, ya me entiendes… Pero lo que sí se nota es que contratan a muchís
imo menos personal del que en realidad hace falta, si no, ¿de dónde crees que vienen las interminables listas de espera que hay para que te vea tu médico o tu enfermera de cabecera? Pues de la dichosa crisis…

¿Por qué las enfermeras españolas están tan cotizadas en países como Gran Bretaña?

Joder Sara con tus preguntitas, qué rebuscadas son!!! Te vas a acabar pareciendo a una médico, que cada vez que salíamos a hacer domicilios por la noche, iba y te soltaba en la ambulancia: “Y tú qué opinas de la vida???” Jajajajaja!!!

Pues… Porque las enfermeras españolas tenemos muy buena fama en el extranjero, saben que tenemos una base muy buena, por eso nos reclaman tanto, jajajaja!!! Supongo que allí la carrera de enfermería será distinta a la española, la verdad es que nunca me he parado a contrastarlas…

NOEMI brujas

¿Y tú qué opinas de la vida?

Que el roscón de reyes que me estoy comiendo está cojonudo jajajaja

Capullaaaaaaaaaaaa!!!! Y la manzana que me he comido después del rosco, también está cojonuda, jajaja

Tras las rejas

La situación de las prisiones en muchas partes del mundo nos es desconocida públicamente. Las políticas internas de los centros penitenciarios impiden que veamos más allá de lo meramente superficial que se nos muestra en la televisión. Se han hecho películas, series y reportajes sobre la cárcel, pero ¿hasta qué punto podemos ver esa realidad que se esconde tras las rejas?

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Muchos de los presos se encuentran desamparados por la ley que, una vez dictada una sentencia condenatoria, les abandona a su suerte en una celda que la mayor parte de las ocasiones ni siquiera está en condiciones de habitabilidad. Sufren falta de higiene, desamparo legal, y hasta maltratos por parte de la policía y los funcionarios.

Las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib se hicieron famosas por las vejaciones infligidas sobre los reclusos, y donde nadie luchaba por los derechos de los mismos.

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Un día, mi amigo Guille me comentó que estaba en un proyecto de voluntariado en un centro penitenciario como parte de su formación en Derecho. El objetivo del grupo de voluntarios, formado por 6 estudiantes, un abogado y una comunicadora social, es dar a conocer a los presos sus derechos y condiciones legales mientras cumplen sus condenas.

Los reclusos de la unidad de detención número 2 de General Roca, en la provincia argentina de Río Negro, tendrán un medio de expresión en un blog en el que pondrán palabras a su encierro, llamado Tras las Rejas.

Tras las rejas

Según cuenta Guille, “acá lo normal es que un proceso termine con el dictado de una sentencia y ahí finaliza la labor del abogado. Pero en realidad, mas allá de la sentencia, y en el caso de que sea condenatoria, comienza la última etapa del proceso penal, que es la ejecución de esa sentencia. Entonces los condenados son ‘abandonados’ y quedan a merced de la Policía, que muchas veces se extralimita en sus funciones, como hace poco que asesinaron entre 20 policías a un interno.”

El proyecto de este voluntariado tendrá como resultado material la publicación de un libro donde consten todas las herramientas de las que los presos pueden valerse para reclamar por sus condiciones de ejecución penal que no sean cumplidas.

En principio, la labor de este grupo de estudiantes finalizará a mediados del 2009, pero su intención es que nuevos voluntarios tomen el relevo en la cárcel con nuevos proyectos para ayudar a los presidiarios.

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Desde aquí quiero felicitar a estos chicos por su trabajo, y animaros a que visitéis su blog en el que se publican escritos de los presos, artículos de los voluntarios, leyes, y fotos de la unidad de detención.

Adiós, señora…

Conocí a Fran hace algo más de dos años, cuando los dos compartíamos dudas e ilusiones ante el destino que nos deparaba en Lisboa, la ciudad en la que vivimos tantos momentos de risas, fiestas, música, y largas conversaciones. Fran es un tipo comprometido con sus ideales, soñador, luchador, y siempre utópico. Le gusta el cine y el periodismo, escucha a Cecilia, y se siente orgulloso al verme dormir con su camiseta del PSOE. Le da igual lo que piensen de él los demás, es fiel a su estilo, y si no, que se lo pregunten a Pessoa.

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Un día, Fran me habló de Veronal, un grupo de música que tenía con unos amigos de Madrid, y enseguida me picó la curiosidad de escuchar algún tema suyo. Pasé una canción, Taxi, Señora, a mi ordenador, y aunque no es ni mucho menos de mi estilo, me pareció gracioso. En mi portátil era como un himno divertido, y cuando lo apago, se le oye a Fran decir: “Adiós, Señora…”

Llevaba tiempo pensando en cómo presentaros Veronal, ¿quizá con un nuevo tema? ¿O el lanzamiento de un disco? Pero hace poco me enteré de que el grupo se había separado, y sus componentes iban a tomar caminos diferentes. Por eso, -y más vale tarde que nunca-, hoy os presento a Veronal a través de una entrevista a Fran:

-Háblame de los componentes de Veronal.

Veronal llegó a tener cuatro componentes, aunque uno de ellos duró relativamente poco. Yo, fundador del grupo, componía la música y algunas de las letras, pero Victor, el vocalista, insistió en que quería poder escribirlas él, como forma de evasión. Pedro, que fue quien menos tiempo estuvo en el grupo, tocaba el violín y hacía básicamente arreglos, e Irene, la percusionista, a veces se adaptaba a lo que yo había compuesto previamente, o decidíamos empezar juntos una canción desde cero partiendo de algún ritmo que improvisase en el djembé.

-¿Cuándo y cómo se formó el grupo?

En octubre de 2005, de borrachera para variar, hablando de música, decidimos Pedro, Víctor y yo quedar un día para probar a tocar juntos. Los ensayos se hacían en mi casa y al principio, para ver cómo nos acoplábamos, tocábamos versiones. Un poco más tarde, cuando vimos que aquello estaba medianamente consolidado e interpretábamos ya temas propios, se sumó Irene, que nunca había tocado en una formación. Pero lo cierto es que Pedro y ella coincidieron apenas dos meses y mientras el grupo estaba todavía definiéndose. Aunque pasamos buenos ratos los cuatro, recuerdo Veronal como Irene, Víctor y yo.

-¿Cómo definirías vuestro estilo?

Es posiblemente la pregunta que en más ocasiones he tenido que responder, y a la que creo no haber contestado dos veces de la misma manera. Entrando un poco en tecnicismos, hacíamos ritmos de jazz con acompañamientos de piano basados en la música clásica; las letras eran casi siempre personales, extrovertidas. Es difícil encajarnos en un estilo, pero recuerdo una definición que hice un día y que me atrevo a reiterar: ruido jazz.

-¿Cuáles son vuestras influencias?

Cada uno de nosotros tenía las suyas propias, que es lo que daba al grupo un toque diferente, extraño, que es cierto que no siempre funcionaba bien, pero que nos hizo especiales –al menos en mi corazoncito-. Yo llevaba mucho tiempo tocando con otra formación, pero apenas componía, y casi siempre eran arreglos sobre canciones ya pensadas. Los artistas que me animaron a escribir y a recrearme en las composiciones fueron Marlango y Nacho Mastretta. Víctor escucha todo tipo de música, pero quiere dedicarse al R&B, por lo que componía versos que se asemejaban a los de este estilo, pero en castellano. Irene escucha, sobre todo, nueva música andaluza, del estilo de Chambao y Canteca de Macao, razón que la llevó a comprarse un djembé y a trabajar su sentido del ritmo.

-Preséntanos vuestra canción fetiche, ‘Taxi, Señora’.

Podría inventarme una romántica historia sobre esta canción, pero la verdad es que la empezamos a componer Irene y yo haciendo un submarino en un armario basándonos en un chiste que me gustaba mucho a pesar de ser bastante malo, y que le contaba a todo el mundo. Los versos y el resto de la letra llegaron ya ensayando, y los escribió Víctor, aunque prácticamente votábamos minuciosamente cada línea, porque desde el principio pensamos que la canción iba a ser nuestro fetiche y queríamos que contase una historia. Fue la primera vez que por fin decidimos poner humor negro a nuestra música y abandonamos el carácter melancólico del resto de composiciones.

-¿Por qué se separó Veronal?

Los componentes teníamos muy poco tiempo, diferentes ritmos y prioridades. Víctor no quería dejar el grupo, disfrutaba cantando con nosotros y le dábamos bastante libertad para componer, pero la mayoría de las veces su dedicación al grupo empezaba y terminaba en los ensayos colectivos. A mí como pianista me requería más esfuerzo poder preparar las canciones, y me mantenía ocupado mucho más tiempo. Es natural que el peso de un grupo recaiga más sobre unos miembros que sobre otros, pero a mí me parecía muy frustrante. Irene se lo pasaba muy bien tocando con nosotros, pero tampoco era su prioridad tampoco para ella, y tampoco se le podían exigir a ella más esfuerzos que a Víctor. Algunas veces pasábamos períodos demasiado largos sin ensayar –como dos semanas-, y aunque los tres funcionábamos estupendamente a nivel creativo, creí que era mejor dejarlo. En mi anterior grupo había sido yo quien menos preocupación mostraba por nuestro trabajo, y con Veronal para mí fue al revés. No fue culpa de nadie, pero no tenía sentido seguir con un proyecto si cada uno interpretaba las responsabilidades de forma diferente. Para mí era un trabajo, para Víctor era un futurible, algo que nunca terminaba de coger vida propia, y para Irene era más bien un pasatiempo. Yo quería tocar con gente a la que crear música le gustase tanto como a mí, y a la que las horas de ensayos les mereciesen la pena, y creí que lo más sensato era dejarlo.

-¿Qué planes tenéis los componentes del grupo al margen de Veronal?

Yo sigo estudiando música, en la rama de composición, y dentro de mi escuela se me incluirá el próximo mes en un cuarteto de jazz, como parte de una asignatura, que espero funcione. Víctor, que echaba de menos el humor negro musical, ha encontrado un amigo que vive cerca de él y que pone música con su guitarra a algunas composiciones bastante macabras de vez en cuando. Irene, no obstante, ha dejado la música y se dedica a la interpretación, que es uno de sus sueños.