Niños escaladores de muebles

Estoy últimamente muy concienciada con el tema Ikea. Vamos, que estoy haciendo un máster en montaje y desmontaje de muebles de aglomerado.

En estos días he aprendido mucho.

Lo primero, que si compras un armario de puertas correderas, lo más aconsejable es que contrates a unos mozos del Ikea para que te lo monten.

Segundo, que no sólo son únicos en muebles baratos, también lo son en atención al cliente. Queja en Twitter, llamada inmediata de teléfono, incidencia solucionada, todo en menos de 5 minutos. Bravo.

Y lo tercero que he aprendido, que no es menos importante, es que en estos tiempos de locos ha surgido una subespecie de niños escaladores de muebles. Sí, sí, como leéis. Niños asalvajados que, como sus papás no les dejan salir al parque a escalar árboles y abrirse la cabeza naturalmente como ha ocurrido toda la vida, pues se ponen a escalar por casa.

Y si lo que hay en casa son muebles del Ikea, por ahí que suben. Como en EEUU ya han muerto varios renacuajos aplastados por la gracieta, ahora la empresa sueca obliga a incorporar en todos sus muebles un sistema de anclaje a la pared por seguridad.

¿Os suenan estos dibujitos?

fy15_IKEA_safer_homes_do_dont_examples_185x500--575x220

Pero no os creáis que sólo viene esto en los muebles altos, no. Incluso la mesa más bajita, de esas para poner la TV encima incluye entre sus instrucciones y tornillos este sistema.

Permítanme ustedes, señores suecos, que me salte esta norma por el forro. Paso de dejar mis paredes como un colador por si a los niños (que evidentemente no van a ser los míos) se les ocurre aventurarse a escalar muebles. Si lo intentan y sus padres no son capaces de pararles a tiempo, la hostia de rigor igual se la doy yo. Que vayan a pisarle los armarios a su puta madre, vaya.

La solución no está en sujetar los muebles, la solución está en saber educar a los niños. Si los civilizaran desde pequeños nos ahorraríamos muchos disgustos y medidas de seguridad absurdas.

 

Anuncios